Julio, 2025
La sostenibilidad ya no es solo una tendencia: es una exigencia social, empresarial y ética, donde los consumidores exigen coherencia. Las marcas que no integran criterios de sostenibilidad en sus decisiones corren el riesgo de perder relevancia, confianza… y clientes.
Ya no basta con prometer ser “verde”, hay que demostrarlo con acciones visibles, y para ello, una de las áreas más olvidadas en este proceso es la publicidad, especialmente al hablar de su impacto medioambiental. Y aquí surge una pregunta incómoda pero urgente: ¿cómo de contaminante es tu plan de medios?
La huella de carbono mide la cantidad de emisiones de CO₂ generadas por una actividad. Para el caso de los medios, se calcula en gramos de CO₂ por cada 1.000 impactos publicitarios.
Uno de los últimos estudios de Green GRP (especialistas en sostenibilidad en medios) arroja datos reveladores sobre las emisiones asociadas a distintos formatos publicitarios. Los resultados son, cuanto menos, interesantes:
*Emisiones por cada 1.000 contactos publicitarios.
Al analizar la tabla del punto anterior surgen tres conclusiones clave:
Con solo 13 gramos de CO₂ por cada 1.000 impresiones, la publicidad online se mantiene entre las opciones publicitarias más limpias, aunque el mito de que “lo digital no contamina” cae por tierra: los servidores, los centros de datos, los dispositivos de los usuarios, y los millones de impresiones diarias van acumulando gramos de CO₂
Tanto la publicidad exterior (OOH) como la radio tienen una huella de carbono mucho menor de lo que muchos suponen. Esto es debido, en parte, a que sus infraestructuras ya están instaladas y no dependen de energía intensiva como la televisión o el papel.
El OOH (vallas, mupis, scrollers), en particular, emerge como una opción de alta visibilidad y bajo impacto ambiental, con solo 55 g por 1.000 impactos, mientras que las pantallas premium (public video) tienen casi una huella cero, solo 5 g por 1000 impresiones.
Sorprendentemente, la televisión genera 828 g de CO₂ por cada 1.000 impactos, mientras que la prensa escrita alcanza la alarmante cifra de 9.067 g.
Esto tiene en realidad mucho sentido, ya que, en referencia a la prensa, debemos incluir en el cálculo la energía para producir, imprimir y distribuir físicamente cada ejemplar, además del desecho posterior.
En referencia a la TV, la generación de CO₂ se debe a demanda constante de energía a nivel producción, emisión y visualización.
Hoy más que nunca, las marcas deben planificar con propósito, lo cual no significa renunciar a la efectividad, sino elegir los medios que equilibren rentabilidad y resultados con responsabilidad medioambiental.
Algunas de las claves para conseguir esta ansiada integración de la sostenibilidad en un plan de medios rentable pueden ser:
Las audiencias actuales son más críticas y conscientes que nunca. El 79 % de los consumidores buscan marcas alineadas con sus valores y estilo de vida y esperan que estas mismas marcas actúen de forma responsable frente a la crisis climática. Y eso también aplica a dónde y cómo comunican sus mensajes por lo que, a día de hoy, elegir un medio no es solo una decisión estratégica o económica sino una declaración de valores que puede convertirse en una ventaja diferencial frente a tu competencia, mejorar las métricas de tus campañas y sobre todo contar con un plan de medios que respalde tus valores.
Las marcas que liderarán la próxima década serán aquellas que logren alinear impacto, relevancia y sostenibilidad. Y para ello, necesitan revisar no solo qué dicen en sus campañas, sino dónde lo dicen y cómo lo hacen.
Elegir medios con baja huella de carbono no solo es una decisión responsable: también es una ventaja competitiva en un mundo donde comunicar con conciencia marca la diferencia.
¿Listo para auditar tu próxima campaña y convertirla en una acción publicitaria con propósito? Escríbenos. Podemos ayudarte a construir una estrategia de medios sostenible, eficaz y alineada con tus valores de marca.
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